HIGHWAY TO BIM / La historia de BIM Episodio II

HIGHWAY TO BIM / La historia de BIM Episodio II

La autopista al BIM II Un nuevo concepto

Hola bienvenido nuevamente a Let It BIM. Este es el segundo episodio de Highway to BIM, puedes consultar el primer episodio acá. En estos episodios estamos recorriendo la autopista al BIM, una breve historia del surgimiento del concepto tras BIM. Hoy retomaremos nuestro viaje en la epoca de los setenta. ¡Así que sin más vamos a ello!

Al llegar la década de los setenta la industria manufacturera da pasos bestiales con el desarrollo de programas CAD que se enfocan en el modelado de superficies 3D complejas.

Uno de los primeros programas desarrollados con este fin en 1972 fue Syntha Vision de MAGI, Mathematics Application Group Inc. Que si bien no era un software desarrollado como un sistema CAD, sino más bien como un programa para análisis de modelos 3D, fue un programa que dio paso al desarrollo del CSG– Constructive Solid Geometry, este sistema en conjunto con B-rep, Boundary representation,  serían adoptados por los sistemas CAD al pasar de los años para la generación de modelos 3D. 

El mejor ejemplo de un software CAD integrando capacidades de modelado de superficies 3D surge en 1977 cuando la compañía Avions Marcel Dassault desarrolla el software CATIA, Computer Aided Three Dimensional Interactive Application. Este programa permitió a diseñadores e ingenieros crear formas tridimensionales complejas y proporcionar documentos para su fabricación.

Para el año de 1978 Herb Voelckr lleva varios años investigando y contribuyendo al CSG, llegando a concluir en la publicación del PADL, Part and Assembly Description Language, para el modelado de sólidos, que a partir de ese momento se convierte en una especie de biblia para todo aquel que quiera desarrollar software integrando las capacidades de modelado 3D. 

Uno de los acontecimientos más importantes en este recorrido sobre la historia se da en 1979, año en el que muchas compañías están migrando al uso de sistemas CAD por lo que se vuelve una necesidad inminente el uso de alguna forma de estandarización. Es así como General Electric y el NBS, National Bureau of Standars, ahora conocida como NIST, llegan al acuerdo de implementar IGES, Initial Graphic Exchange Standard.

IGES ayudó en la interoperabilidad entre varios programas que debían intercambiar superficies 3D complejas, en la actualidad este sigue siendo un formato de transferencia de datos en los software CAD.

Pero en esta década de los setentas la industria manufacturera no se llevaría todas las luces, como si sucedió en los sesentas,  en el año 1975 el genio y profesor Charles M. Eastman, quien es considerado el padre de BIM, publica un artículo de investigación para la Carnegie Mellon University titulado  The Use of Computers Instead of Drawings in Building Design

En este artículo Eastman nos introduce al BDS, Building Description System, un concepto en donde desarrollaría ideas para trabajar con un diseño paramétrico. Plantea el uso de un modelo 3D que a su vez es una base de datos integrada para análisis visuales y cuantitativos del que derivan dibujos 2D a través del uso de métodos de visualización de gráficos por computadora..

Es increíble cómo al leer este artículo, no sientes el gap en el tiempo, ya que está claramente adelantado a su tiempo, en él se realiza un análisis del impacto que tiene el uso de dibujos 2D en nuestra industria, durante todo el ciclo de vida del proyecto, diseño, coordinación, construcción e incluso operación y mantenimiento de la edificación.

Y con ello se argumenta como la representación en 3 dimensiones de los elementos que componen un proyecto puede aportar beneficios, como derivar todo tipo de dibujos 2D, secciones, planos, isométricos o perspectivas coordinados entre sí, y que al mismo tiempo permita la extracción de data para estimaciones de costos de materiales.

Bajo este enfoque la cantidad de dibujos que pudieran extraerse de un modelo tridimensional sería infinita. Si un contratista deseara una perspectiva específica para entender mejor lo que debe ejecutar, se podría extraer sin representar mayores esfuerzos en tiempos o costes. Y cada cambio solicitado se ejecutaría una sola vez, ya que al modificar la representación tridimensional, afectaría de igual forma  todas las vistas 2D que derivasen del modelo de forma automatizada.

También se argumenta el valor que puede aportar un modelo en términos de coordinación espacial, brindando mayor entendimiento a la hora de abordar proyectos con altos grados de dificultad.

Y si todo esto te pareciera poco ya, a continuación te cuento lo que más me impresiona del artículo, en él se define la estructura de datos que un componente debe tener para cumplir con el enfoque del BDS.

Para Eastman los elementos son la unidad básica de información, un ejemplo de un elemento es un componente del edificio, una viga, una columna, un muro, etc. 

Sin embargo también existen otro tipo de entidades “imaginarias” tales como los espacios, estos sirven para definir áreas de uso o como referencia de localización de los componentes tangibles. 

Es decir, tú puedes indicar cuantas columnas hay en una sala de eventos y a su vez indicar cuántas hay en una recepción y eso gracias a la relación elemento-espacio. 

Por lo que se plantea el concepto de Element Description, el cual permite identificar por tipos a cada uno de estos elementos.

Básicamente un elemento se diferencia de un tipo a otro por:

  • La forma
  • Su localización
  • Sus propiedades

La forma nos permite analizar las relaciones espaciales que el elemento tiene con otras formas y su entorno, proveyendo capacidades de análisis de conflictos. 

La localización permite asociar la forma con el número total de localizaciones que esta tiene en un proyecto, proveyendo capacidades de análisis de cantidades.

Las propiedades son parámetros en los que se puede almacenar datos numéricos o alfabéticos de las características no gráficas del elemento. Proveyendo posibilidades infinitas de análisis basado en diversidad de atributos.

Este artículo es sin dudas el hito en nuestro viaje por la autopista  en el que se concibe el concepto que unas décadas después se conocería como Building Information Modeling. 

En 1977 Eastman lidera el proyecto GLIDE, Graphical Language for Interactive Design, con el que propone desde un enfoque computacional un lenguaje estructurado con el fin de organizar las bases de datos para que estas cumplan con las características del BDS que hemos descrito en este post y que a su vez representan el concepto de BIM que se conoce en nuestros días.

La suma de estos esfuerzos fueron fundamentales para el desarrollo tanto de conceptos y la tecnología que se vendría en las próximas décadas entorno a BIM.

Seguiremos con la historia en el siguiente episodio, quédate atento. Paz, amor, música y LET IT BIM.

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